CÓMO TRATAR CON UN EMPLEADO PROBLEMÁTICO

Myrrha Yglesias

Un subalterno es una parte casi inevitable del paisaje profesional de una compañía. Por lo general hay uno (o más) que no se desempeña bien, es difícil de tratar o tiene dificultades para llevarse bien con otros, o simplemente no hace lo que se espera de él. Lo más lamentable es que la mayoría de los jefes invierten una cantidad desproporcionada de tiempo, así como sus pensamientos y su energía en ellos.

Te sugerimos:

  • Escuchar

A menudo, cuando un subordinado es complicado, se deja de prestar atención a lo que está sucediendo. Los jefes estamos irritados, y ya hemos decidido lo que pensamos sobre el trabajador -por lo que sólo dirigimos nuestra atención a otras cosas-. Para mejorar la situación hay que tener una clara comprensión de la misma, lo que incluye conocer el punto de vista del empleado. Prestar atención acerca de un problema que no es responsabilidad de un trabajador, y que este puede solucionar, lo motiva a que pueda empezar a actuar de manera muy distinta, una vez que él o ella se sienten escuchados. Tú puedes descubrir problemas legítimos que ellos tengan y que es necesario abordar.

  • Dar información clara y de comportamiento

La mayoría de los gerentes dejan pasar meses, e incluso años, quejándose de los empleados mediocres, y nunca les dan información importante acerca de lo que estos necesitan hacer de forma distinta. Los buenos jefes aprenden a realizar todo lo necesario para hacer dos cosas clave: Disminuir la actitud defensiva de la otra persona, y proporcionarle asesoría específica que ésta necesita con la finalidad de que mejore. Independientemente del enfoque que uses, asegúrate de que llevas a cabo estas dos cosas.

  • Identificar

Cada vez que estás teniendo problemas significativos con un subalterno anota los puntos clave. En la mayoría de las ocasiones los gerentes no pueden despedir a un trabajador engorroso porque no tienen constancia de su mal comportamiento. Contar con la documentación necesaria no es algo negativo, al contrario - es prudente -. Recuerda, si eres capaz de resolver el problema podrás dar un respiro de alivio y dejar esos informes en el fondo del cajón.

  • Enfrentar las consecuencias si las cosas no cambian

Si la situación no está mejorando en este punto debes ser específico con respecto a lo que le estás solicitando al empleado. Por ejemplo: "Todavía creo que se puede cambiar esto”. “Si haces las cosas así, el resultado será este”. “Si no veo que tu comportamiento cambia en (pon una fecha límite), esto es lo que va a pasar”. “Si no te esfuerzas, no serás elegible para una promoción (hay que indicar alguna consecuencia negativa)”. Si los subordinados problemáticos no creen que su comportamiento tendrá algún impacto negativo en ellos mismos, ¿por qué iban a cambiar?

Si aprendes a canalizar estas sugerencias cuando tienes un empleado inaccesible no importará cómo se presenten las cosas, ya que terminarás por saber que has hecho todo lo posible en una circunstancia difícil. Y esa puede ser la mejor forma de reducir la tensión de todos los involucrados.

 

En INARI Inteligencia Laboral estamos listos para asesorarte en este y otros temas laborales. No dudes en consultarnos.

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